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La salud mental en Colombia: Panorama 2026
Cuidar tu salud mental es un acto de amor propio.
En Colombia, la salud mental se ha convertido en un tema prioritario. El ritmo acelerado de la vida, las dificultades económicas, la violencia, las pérdidas y el estrés cotidiano pueden afectar el bienestar emocional de personas de todas las edades. Por ello, es fundamental reconocer que cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la salud física.
Las cifras recientes del INS (2026) (Instituto Nacional de Salud) muestran un incremento en los diagnósticos de trastornos como ansiedad y depresión, el estrés y el agotamiento presentaron un incremento en post pandemia, la violencia intrafamiliar y de género sigue teniendo una alta incidencia y la conducta suicida es una alerta nacional.
Por otra parte, los tres principales factores que impactan la salud mental son los problemas familiares (37.7%), los conflictos de pareja (26.4%) y problemas económicos (10.8%) sin dejar de lado los problemas escolares, el maltrato físico o psicológico, duelos y problemas laborales.
Finalmente, las personas más afectadas son las mujeres (63%), los jóvenes entre 15 y 29 años son un grupo en riesgo y los niños, niñas y adolescentes han incrementando las consultas psicológicas y sus afectaciones emocionales.
Promover una adecuada salud mental implica adoptar hábitos de auto cuidado, fortalecer las redes de apoyo, gestionar las emociones, mantener hábitos de vida saludable y acudir oportunamente a servicios de atención profesional cuando las circunstancias lo requieran.
Estas son algunas estrategias que puedes tener presente para cuidar tu salud mental:
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Reconoce tus emociones. Permítete identificar cómo te sientes y expresa tus emociones de manera saludable.
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Mantén hábitos saludables. Duerme entre 7 y 9 horas, aliméntate de forma balanceada y mantente bien hidratado.
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Realiza actividad física. Caminar, bailar o hacer ejercicio al menos 30 minutos al día ayuda a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
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Fortalece tus relaciones. Comparte tiempo con familiares, amigos y personas que te brinden apoyo y confianza.
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Dedica tiempo a ti. Reserva momentos para descansar, leer, escuchar música, meditar o realizar actividades que disfrutes.
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Gestiona el estrés. Practica respiración profunda, relajación o mindfulness para afrontar las situaciones difíciles con mayor tranquilidad.
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Limita el uso excesivo de las pantallas. Desconéctate por momentos de las redes sociales y dedica tiempo a experiencias fuera del entorno digital.
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Pide ayuda cuando la necesites. Buscar apoyo psicológico o profesional es una decisión valiente y puede marcar una diferencia positiva en tu bienestar.
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Practica la gratitud y el pensamiento positivo. Valora tus logros, reconoce tus fortalezas y celebra los pequeños avances del día a día.
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Recuerda que no estás solo. Hablar con alguien de confianza puede ser el primer paso para superar los momentos difíciles. Siempre hay personas y profesionales dispuestos a acompañarte.
Desde la Fundación Lazos que Tejen creemos en la importancia de fortalecer los factores protectores que favorecen el bienestar emocional. Escuchar sin juzgar, fortalecer los vínculos familiares, fomentar espacios seguros de diálogo, desarrollar habilidades para la vida, practicar actividades recreativas y promover hábitos saludables son acciones que contribuyen a una mejor salud mental.
Proyectos comunitarios: una herramienta poderosa para fortalecer la salud mental
Tejer comunidad es reconocer que el bienestar de cada persona también es responsabilidad de todos.
La salud mental no se construye únicamente en los consultorios o en los hospitales. Cada vez existe mayor evidencia de que los proyectos comunitarios, donde las personas participan, crean redes de apoyo y desarrollan actividades colectivas, contribuyen significativamente al bienestar emocional y a la prevención de los problemas de salud mental.
Recientemente, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) destacó una experiencia desarrollada en el departamento del Guaviare, Colombia, donde jóvenes aprendices del SENA participaron en jornadas de promoción de la salud mental orientadas al manejo del estrés, el fortalecimiento de la resiliencia y el desarrollo de habilidades para afrontar los desafíos cotidianos. Según la OPS (2026), este tipo de iniciativas fortalece tanto las capacidades individuales como el tejido social de las comunidades. (Pan American Health Organization)
Los proyectos comunitarios generan espacios seguros donde las personas pueden compartir experiencias, expresar emociones y construir soluciones colectivas. Estas acciones fortalecen el sentido de pertenencia, disminuyen el aislamiento social y favorecen la creación de redes de apoyo, factores ampliamente reconocidos como protectores de la salud mental. Además, promueven la participación activa de la ciudadanía, elemento esencial para construir comunidades más resilientes.
La OPS también ha señalado que el fortalecimiento de la salud mental requiere un enfoque comunitario, donde las instituciones, las organizaciones sociales, las familias y la ciudadanía trabajen conjuntamente para promover el bienestar emocional y prevenir los trastornos mentales. En Colombia, este modelo ha beneficiado a miles de personas mediante estrategias de atención primaria y participación comunitaria. (Pan American Health Organization)
Para organizaciones sociales como Fundación Lazos que Tejen, estos hallazgos representan una oportunidad para seguir impulsando talleres, encuentros comunitarios, procesos de formación, actividades de autocuidado y espacios de escucha que fortalezcan las habilidades socioemocionales de niños, jóvenes, adultos y personas mayores.
Invertir en proyectos comunitarios no solo mejora la convivencia y fortalece los vínculos sociales; también constituye una estrategia efectiva para cuidar la salud mental, prevenir el sufrimiento emocional y construir comunidades más solidarias, resilientes y saludables.
Referencias
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Organización Panamericana de la Salud. (2026). En Guaviare, jóvenes recibieron herramientas para manejar el estrés mediante estrategias comunitarias de promoción de la salud mental. (Pan American Health Organization)
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Organización Panamericana de la Salud. (2026). OPS/OMS Colombia: fortalecimiento de la salud mental con enfoque comunitario. (Pan American Health Organization)
La atención psicológica en Colombia: una necesidad urgente para el bienestar de la población
Promover el acceso a la atención en salud mental es una forma de cuidar la vida y fortalecer el bienestar colectivo.
La salud mental se ha convertido en uno de los principales desafíos de salud pública en Colombia. Cada vez más personas experimentan síntomas de ansiedad, depresión, estrés y otros trastornos emocionales; sin embargo, el acceso oportuno a atención psicológica continúa siendo insuficiente para responder a esta creciente demanda.
De acuerdo con la Defensoría del Pueblo, alrededor de 2,5 millones de personas en Colombia viven con depresión, pero solo dos de cada diez reciben la atención adecuada. Esta realidad evidencia las barreras que aún existen para acceder a servicios de salud mental, entre ellas la escasez de profesionales, los tiempos prolongados de espera, el estigma social y las dificultades administrativas del sistema de salud. (Defensoría del Pueblo, 2026).
La preocupación también se refleja en la percepción de la ciudadanía. Según un análisis divulgado por la Fundación Universitaria Konrad Lorenz, basado en estudios recientes de Ipsos, el 53 % de los colombianos considera que la salud mental es el principal desafío sanitario que enfrenta actualmente el país. Esta cifra demuestra que el bienestar psicológico se ha convertido en una prioridad para las familias y las comunidades. (Konrad Lorenz)
La atención psicológica no solo es fundamental para tratar trastornos mentales. También permite prevenir el deterioro del bienestar emocional, fortalecer habilidades para afrontar las dificultades de la vida, mejorar las relaciones familiares y promover comunidades más saludables. Buscar ayuda profesional a tiempo puede marcar una diferencia significativa en la calidad de vida de niños, adolescentes, adultos y personas mayores.
Frente a este panorama, el Gobierno nacional ha dado pasos importantes mediante la Resolución 347 de 2026, orientada a fortalecer la atención integral en salud mental y promover un enfoque preventivo y comunitario. No obstante, diversos expertos coinciden en que las políticas públicas deben complementarse con mayores recursos, más profesionales y estrategias que acerquen la atención psicológica a los territorios y a las poblaciones más vulnerables.
¿Qué barreras enfrenta Colombia en el acceso a la atención psicológica?
A pesar de los avances en las políticas de salud mental, muchas personas siguen encontrando dificultades para recibir atención oportuna. Entre las principales barreras se encuentran:
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Escasez de profesionales en salud mental, especialmente en zonas rurales y apartadas, donde el acceso a psicólogos y psiquiatras es limitado.
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Largos tiempos de espera para obtener citas de psicología o psiquiatría a través del sistema de salud.
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Desigualdad territorial, ya que la oferta de servicios está concentrada en las grandes ciudades.
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Estigma y prejuicios, que hacen que muchas personas teman ser juzgadas o prefieran no buscar ayuda.
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Barreras administrativas, como autorizaciones, remisiones, trámites y dificultades con las EPS que retrasan el inicio del tratamiento.
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Costos de la atención particular, que pueden ser inaccesibles para muchas familias cuando no logran acceder al servicio por su EPS.
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Falta de educación en salud mental, lo que dificulta reconocer los primeros signos de ansiedad, depresión u otros problemas emocionales y retrasa la búsqueda de apoyo.
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Insuficientes programas de promoción y prevención, que permitan intervenir antes de que los problemas se agraven.
Superar estas barreras implica fortalecer la red pública y privada de atención, aumentar el número de profesionales de la salud mental, mejorar la oportunidad en las citas, reducir el estigma y promover estrategias comunitarias que acerquen el apoyo psicológico a las personas donde viven, estudian y trabajan.
En Fundación Lazos que Tejen creemos que la promoción de la salud mental comienza en la comunidad. A través de talleres, procesos de formación, acompañamiento psicosocial y espacios de escucha, es posible reducir el estigma, fortalecer las redes de apoyo y acercar la atención psicológica a quienes más la necesitan.
Invertir en salud mental es invertir en el desarrollo social.
Referencias
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Defensoría del Pueblo. (2026). Depresión en Colombia: 2,5 millones de personas la padecen y solo 2 de cada 10 reciben atención adecuada. (Defensoria)
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Fundación Universitaria Konrad Lorenz. (2026). Salud mental en Colombia: cifras, desafíos y prevención. (Konrad Lorenz)
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Ministerio de Salud y Protección Social. (2026). Resolución 347 de 2026 para fortalecer la atención integral en salud mental.
Primeros auxilios psicológicos: el primer paso para acompañar a una persona en momentos de crisis
Escuchar, acompañar y conectar: tres acciones que pueden transformar una crisis en una oportunidad para recibir ayuda.
En Colombia, la salud mental se ha convertido en un tema prioritario. El ritmo acelerado de la vida, las dificultades económicas, la violencia, las pérdidas y el estrés cotidiano pueden afectar el bienestar emocional de personas de todas las edades. Por ello, es fundamental reconocer que cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la salud física.
Las cifras recientes del INS (2026) (Instituto Nacional de Salud) muestran un incremento en los diagnósticos de trastornos como ansiedad y depresión, el estrés y el agotamiento presentaron un incremento en post pandemia, la violencia intrafamiliar y de género sigue teniendo una alta incidencia y la conducta suicida es una alerta nacional.
Por otra parte, los tres principales factores que impactan la salud mental son los problemas familiares (37.7%), los conflictos de pareja (26.4%) y problemas económicos (10.8%) sin dejar de lado los problemas escolares, el maltrato físico o psicológico, duelos y problemas laborales.
Finalmente, las personas más afectadas son las mujeres (63%), los jóvenes entre 15 y 29 años son un grupo en riesgo y los niños, niñas y adolescentes han incrementando las consultas psicológicas y sus afectaciones emocionales.
Promover una adecuada salud mental implica adoptar hábitos de auto cuidado, fortalecer las redes de apoyo, gestionar las emociones, mantener hábitos de vida saludable y acudir oportunamente a servicios de atención profesional cuando las circunstancias lo requieran.
Estas son algunas estrategias que puedes tener presente para cuidar tu salud mental:
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Reconoce tus emociones. Permítete identificar cómo te sientes y expresa tus emociones de manera saludable.
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Mantén hábitos saludables. Duerme entre 7 y 9 horas, aliméntate de forma balanceada y mantente bien hidratado.
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Realiza actividad física. Caminar, bailar o hacer ejercicio al menos 30 minutos al día ayuda a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo.
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Fortalece tus relaciones. Comparte tiempo con familiares, amigos y personas que te brinden apoyo y confianza.
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Dedica tiempo a ti. Reserva momentos para descansar, leer, escuchar música, meditar o realizar actividades que disfrutes.
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Gestiona el estrés. Practica respiración profunda, relajación o mindfulness para afrontar las situaciones difíciles con mayor tranquilidad.
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Limita el uso excesivo de las pantallas. Desconéctate por momentos de las redes sociales y dedica tiempo a experiencias fuera del entorno digital.
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Pide ayuda cuando la necesites. Buscar apoyo psicológico o profesional es una decisión valiente y puede marcar una diferencia positiva en tu bienestar.
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Practica la gratitud y el pensamiento positivo. Valora tus logros, reconoce tus fortalezas y celebra los pequeños avances del día a día.
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Recuerda que no estás solo. Hablar con alguien de confianza puede ser el primer paso para superar los momentos difíciles. Siempre hay personas y profesionales dispuestos a acompañarte.
Desde la Fundación Lazos que Tejen creemos en la importancia de fortalecer los factores protectores que favorecen el bienestar emocional. Escuchar sin juzgar, fortalecer los vínculos familiares, fomentar espacios seguros de diálogo, desarrollar habilidades para la vida, practicar actividades recreativas y promover hábitos saludables son acciones que contribuyen a una mejor salud mental.
Señales de alerta ayudan a prevenir situaciones de violencia
Reconocer las señales de alerta y actuar de manera oportuna puede prevenir que la violencia escale y contribuir a proteger la vida, la integridad y los derechos de las personas.
Reconocer las primeras señales de violencia puede ser clave para prevenir que una situación se agrave. Especialistas en salud y organismos internacionales advierten que la violencia no siempre comienza con agresiones físicas, sino que suele manifestarse mediante conductas de control, intimidación o abuso psicológico.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), la violencia comprende "el uso intencional de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo, contra uno mismo, otra persona o un grupo, que cause o tenga muchas probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos o privaciones".
Entre las principales señales de alerta se encuentran el aislamiento de familiares y amigos, los celos excesivos, las amenazas, el control sobre las actividades o el dinero, las humillaciones constantes y cualquier tipo de agresión verbal o física. Estas conductas pueden incrementarse con el tiempo si no se identifican y atienden oportunamente.
Por su parte, ONU Mujeres señala que "la violencia contra las mujeres y las niñas constituye una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas, persistentes y devastadoras del mundo". La organización enfatiza la importancia de reconocer las primeras manifestaciones de abuso para buscar apoyo y evitar que la violencia escale.
La violencia puede manifestarse de diversas maneras: física, psicológica, sexual, económica, digital o intrafamiliar. Identificar las señales de alerta de forma temprana permite actuar oportunamente, proteger a las víctimas y evitar que las agresiones aumenten. Veamos:
¿Qué hacer si presentas alguna de estas situaciones de violencia?
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Hablar con una persona de confianza.
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Buscar apoyo profesional en las autoridades o en instituciones de atención a víctimas.
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No minimizar las amenazas ni las agresiones.
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Conservar pruebas cuando sea posible (mensajes, fotografías o documentos).
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Solicitar atención médica, psicológica y jurídica.
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En caso de peligro inmediato, comunicarse con la línea de emergencias 123 o acudir a la autoridad competente.
La crianza positiva fortalece el desarrollo de niños, niñas y adolescentes
El afecto, la comunicación y el establecimiento de límites son claves para prevenir la violencia y fortalecer el bienestar familiar.
Las pautas de crianza positivas se han convertido en una herramienta fundamental para promover el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. Expertos en desarrollo infantil coinciden en que una educación basada en el respeto, el afecto y la comunicación contribuye a fortalecer la autoestima, mejorar la convivencia y prevenir situaciones de violencia dentro del hogar.
Durante los primeros años de vida de 0 A 2 años, brinde amor y seguridad, la recomendación es crear vínculos afectivos seguros mediante el cariño, la atención y la respuesta oportuna a las necesidades del niño. En esta etapa también es importante establecer rutinas para la alimentación, el sueño y el juego, ya que brindan seguridad y favorecen el aprendizaje.
En la etapa preescolar, entre los 3 y los 5 años, enseñe con paciencia y favorezca la autonomía, los especialistas aconsejan enseñar normas sencillas, fomentar la autonomía y reconocer los comportamientos positivos. Permita que el niño realice pequeñas tareas como vestirse, recoger sus juguetes o elegir entre dos opciones, fortaleciendo su confianza y responsabilidad. En lugar de utilizar castigos físicos o gritos, se recomienda explicar las consecuencias de las acciones y enseñar a resolver los conflictos de forma pacífica.
Durante la edad escolar, entre los 6 y los 11 años, acompañe el aprendizaje, la comunicación abierta y el acompañamiento en las actividades académicas y recreativas son fundamentales. También, es importante enseñar valores como el respeto, la responsabilidad, la empatía y la solidaridad, además de supervisar el uso de internet y las redes sociales. Interésese por las actividades escolares, promueva la lectura y dedique tiempo para compartir en familia.
En la adolescencia, el diálogo y la confianza adquieren un papel central. Es importante escuchar las opiniones de los adolescentes, establecer acuerdos y límites claros basado en el respeto, respetar su proceso de independencia y acompañarlos en la toma de decisiones. Involucre al adolescente en decisiones familiares, dialogue sobre las consecuencias de sus acciones, la prevención del consumo de sustancias psicoactivas, la sexualidad responsable y promueva la responsabilidad en el estudio, las amistades y el uso de la tecnología.
Sin importar la etapa, tener presente:
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Dedique tiempo de calidad a sus hijos.
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Escuche con atención sus opiniones y emociones.
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Establezca normas y límites claros, explicando su propósito.
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Reconozca los logros y esfuerzos más que los errores.
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Promueva hábitos saludables, como una buena alimentación, actividad física y descanso.
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Supervise el uso de dispositivos electrónicos y redes sociales.
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Busque apoyo profesional cuando existan dificultades en la convivencia familiar.
Las instituciones de salud y protección de la infancia resaltan que la crianza positiva no significa ausencia de normas, sino educar con firmeza, respeto y coherencia, evitando cualquier forma de violencia física o psicológica. Además, recuerdan que la participación activa de madres, padres y cuidadores fortalece el desarrollo emocional, social y académico de los hijos.
Promover pautas de crianza basadas en el buen trato permite construir familias más fuertes y entornos protectores para la niñez y la adolescencia. La combinación de afecto, comunicación, límites claros y ejemplo positivo constituye una de las estrategias más efectivas para prevenir la violencia y favorecer el desarrollo integral de las nuevas generaciones.
El deporte y el arte se consolidan como aliados para fortalecer la salud mental
La actividad física y las expresiones artísticas favorecen el bienestar emocional, reducen el estrés y fortalecen las habilidades sociales en todas las edades.
Cada vez más investigaciones demuestran que el deporte y el arte desempeñan un papel fundamental en la promoción de la salud mental. Más allá de ser actividades recreativas, ambas contribuyen al desarrollo emocional, fortalecen la autoestima y ayudan a prevenir problemas como el estrés, la ansiedad y el aislamiento social.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que la actividad física regula mejora el bienestar físico y mental, reduce los síntomas de ansiedad y depresión y favorece una mejor calidad de vida. Asimismo, recomienda que niños, adolescentes y adultos incorporen el ejercicio de forma habitual como parte de un estilo de vida saludable.
Por su parte, las actividades artísticas como la música, la pintura, la danza, el teatro y la literatura permiten expresar emociones, estimular la creatividad y fortalecer las habilidades de comunicación. La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) ha destacado que el acceso a la cultura y las artes contribuye al desarrollo personal, la inclusión social y el bienestar de las comunidades.
Especialistas en salud mental explican que la práctica deportiva favorece la liberación de endorfinas, sustancias relacionadas con la sensación de bienestar y la reducción del estrés. Al mismo tiempo, el trabajo en equipo fortalece valores como la disciplina, la cooperación, el respeto y la resiliencia frente a los desafíos.
En el caso del arte, la participación en actividades creativas ayuda a reconocer y expresar sentimientos, mejora la concentración y ofrece espacios seguros para la construcción de la identidad, especialmente durante la infancia y la adolescencia. Además, fomenta la empatía y fortalece los vínculos familiares y comunitarios.
Instituciones educativas y organizaciones comunitarias han incrementado la oferta de programas deportivos y culturales como una estrategia para promover entornos protectores y prevenir situaciones de violencia, consumo de sustancias psicoactivas y deserción escolar. Estas iniciativas buscan brindar a niños, niñas, adolescentes y adultos oportunidades para desarrollar sus talentos y construir proyectos de vida saludables.
De esta manera, los principales beneficios que el deporte y el arte traen para la salud mental son:
1. Disminuyen el estrés
La actividad física y las expresiones artísticas ayudan a liberar tensiones y favorecen una sensación de tranquilidad y bienestar.
2. Mejoran el estado de ánimo
El ejercicio estimula la liberación de endorfinas y otras sustancias relacionadas con el bienestar emocional, mientras que el arte permite expresar emociones de forma saludable.
3. Fortalecen la autoestima
Aprender nuevas habilidades, alcanzar metas o desarrollar talentos aumenta la confianza en uno mismo.
4. Favorecen el manejo de las emociones
La música, la pintura, la danza, el teatro y el deporte enseñan a reconocer, expresar y regular las emociones de manera positiva.
5. Previenen la ansiedad y la depresión
La práctica constante de actividades deportivas y artísticas puede reducir los síntomas asociados con la ansiedad y la depresión, complementando la atención profesional cuando es necesaria.
6. Mejoran la concentración y el aprendizaje
El deporte y el arte estimulan la memoria, la creatividad, la atención y la capacidad para resolver problemas.
7. Fortalecen las relaciones sociales
Participar en equipos deportivos, grupos musicales o talleres artísticos fomenta el trabajo en equipo, la empatía, el respeto y la convivencia.
8. Promueven hábitos de vida saludables
Estas actividades motivan a mantener rutinas de autocuidado, alimentación equilibrada, descanso adecuado y un uso responsable del tiempo libre.
9. Previenen conductas de riesgo
El aprovechamiento del tiempo libre en actividades recreativas y culturales disminuye el riesgo de violencia, consumo de sustancias psicoactivas y otras conductas perjudiciales, especialmente en niños, niñas y adolescentes.
10. Contribuyen a una mejor calidad de vida
Practicar deporte o participar en actividades artísticas fortalece la salud física y mental, aumenta la resiliencia y favorece el bienestar integral en todas las etapas de la vida.
Recuerde: Cuidar la salud mental es tan importante como cuidar la salud física. El deporte y el arte son herramientas accesibles que fortalecen las emociones, desarrollan habilidades para la vida y contribuyen a una sociedad más saludable y solidaria.
V Sesión del Parlamento de Mujeres: Cuerpo, Territorio y Participación Política. Ágora Feminé en Casa de Nariño.
La Fundación Lazos que Tejen se hizo partícipe de la V Sesión del Parlamento de Mujeres de Agora Femine, realizada en el Salón Simón Bolívar de la Casa de Nariño, un espacio de diálogo y construcción colectiva por un país más justo, equitativo e incluyente.
La Casa de Nariño, la sede del poder ejecutivo colombiano acogió a mujeres de diferentes territorios, saberes y experiencias no solo como espectadoras sino como constructoras de democracia.
Esta sesión del Parlamento de Mujeres se consolidó como un espacio de diálogo e intercambio de saberes, en el que los conocimientos construidos desde los territorios ocuparon un lugar central. Las experiencias, perspectivas y prácticas de mujeres provenientes de distintas regiones del país se encontraron para dialogar, complementarse y enriquecerse mutuamente, reafirmando que los territorios son escenarios fundamentales para la construcción de propuestas, el fortalecimiento de la participación y la democracia.
Más de 135 mujeres reflexionaron y debatieron sobre “Cuerpo, territorio y participación política de las mujeres”, fortaleciendo el compromiso con el liderazgo femenino, la incidencia social y la transformación de nuestros territorios.
Entender el cuerpo como territorio político implica reconocer lo que sucede en nuestros cuerpos: violencia, autonomía, placer, decisión reproductiva, seguridad, es directamente un asunto de derechos políticos. Una mujer que puede decidir sobre su cuerpo es una mujer que ejerce soberanía. (1+Uno mujer junio, 2026).
Desde la Fundación Lazos que Tejen reafirmamos nuestro compromiso de seguir tejiendo redes, promoviendo el diálogo y generando acciones que contribuyan al bienestar y la participación activa de las mujeres en la construcción de una sociedad con más oportunidades para todas.
Ver más en: http://unounomujer.blogspot.com/2026/06/